Mahi-mahi, el mejor amigo del navegante.

El Dorado, o Llampuga, Lampuki, Dolphin fish, Coryphaena, ha sido una pieza clave para hacer posible que el ser humano haya podido hacerse navegante. En 1952, el doctor Alain Bombard realizó un experimento para demostrar que un náufrago podía sobrevivir en la mar. Cruzó el Atlántico en un bote a la deriva. Lo consiguió, en gran parte, gracias al Mahi-mahi, que le proporcionó alimento y agua. La llampuga es un gran pelágico que abunda en todos los mares tropicales y subtropicales. En mar abierto busca su alimento en los “oasis” que son sargazos, tortugas, troncos a la deriva o embarcaciones. Su gran voracidad lo hace fácil de capturar, y sus cualidades como alimento son excepcionales. Sin hablar de su sabor exquisito. Para los primeros náufragosy navegantes, Bombard, Thor Heyerdahl en la Kon Tiki y ahora el equipo del LIFE Oasis, el Mahi-mahi es un buen compañero.