Las “tortugas oceanógrafas” y el “Proyecto Oasis”

A menudo nos preguntan: ¿por qué “oasis”? Todo empezó en 2002 cuando, junto con NOAA, empezamos a utilizar marcas satelitales para encontrar soluciones a la problemática de la captura accidental de tortugas en la pesquería de palangre de superficie. Nuestras tortugas se habían convertido en “tortugas oceanógrafas” de oportunidad, introduciendo sus observaciones en la base de datos MEDTOP del Toftevaag.

Gracias a la combinación de estos datos innovadores (86 marcas o unos 6.000.000 de transmisiones) contrastados con las observaciones del equipo del Toftevaag (casi 700 observaciones de tortugas en mar abierto), en 2006 empezamos a investigar el rol de construcción de hábitat de las tortugas en mar abierto. En 2013, con el apoyo de la Fundación Biodiversidad, BBVA, Fundación Reina Sofía, Proyecto Libera, OceanCare y la colaboración de National Geographic Crittercam, USFWS, ICTS SOCIB y Stanford University, iniciamos el primer “proyecto oasis”. Entonces era solo una hipótesis. Ahora sabemos que una tortuga común (Caretta caretta) en el semi desierto de mar abierto (Serengeti azul) crea un oasis para más de 120 especies de fauna y flora pelágica.